El estrés debe afrontarse, o sea, debe "hacerse algo", lo contrario de "dormir".
Pero ese hacer puede ser en el mundo o en el propio interior de la persona. Es decir, puede cambiarse el significado que le damos a los estímulos que creemos superan nuestra capacidad de respuesta.
Sólo un ejemplo cortito, sin tiempo para escribir como quisiera en el blog, o me estreso o cambio activamente el modo de entender esta "dificultad". En este caso, cuestionando mi "obligación" de hacerlo, o desprendiéndome de la opinión que eso genere en los eventuales lectores.
Es decir, cambio y compruebo que no escribir no era algo "estresante" si le daba un significado más rico y funcional.
Por eso, en este rato libre escribo estas líneas, relajado y en paz.
HACIA UNA COMUNIÓN INVISIBLE DE CATÓLICOS PERPLEJOS
Hace 16 horas