miércoles, 28 de marzo de 2012

Siempre niños, siempre adultos.

7 comentarios:

Juan Manuel Bulacio dijo...

No!!! Que paso con el comentario????
Bueno, no da para repetirlo. Solo lo sintetizo:
Por qué nos costara reconocer en el niño al futuro adulto y sobre todo, en éste el niño que fue? No seriamos mas tolerantes y bondadosos?

Anónimo dijo...

Comparto totalmente, Juan.

Respetamos al niño en ciertas cosas que al adulto no le respetamos. Y viceversa.

Hay diferencias, claras, entre niño y adulto, pero ambos, es decir, la misma personita/ la misma persona, nos piden respeto, nos piden extremo cuidado, profundo amor.


Un abrazo a ese niño-hombre.

Emanuel LM.

Anónimo dijo...

El niño es inocencia y olvido, un empezar de nuevo, un juego, una rueda que gira, un primer movimiento.
Za­rathustra decía: "Un niño es inocencia y olvido...", su sí es puro y tiene todo el potencial para decir no, si no lo dice es porque confía, porque no tiene miedo; no es a partir del miedo sino a partir de la confianza, y cuando esto ocurre ésta es la mayor transformación que uno puede esperar.
Recuerda que estás donde está el camello, recuerda que tienes que moverte hacia el león, recuerda que no tienes que detenerte en el león, tienes que moverte aún más lejos, a un nuevo comienzo, a la inocencia y al sí sagrado: al niño.
Luego, el real sabio se vuelve nuevamente niño ... el círculo es completo: del niño al niño nuevamente. Pero la diferencia es grande. El niño, como tal es ignorante. Tendrá que pasar por el camello, por el león, y regresar al niño; y este niño no es exactamente el antiguo niño, porque no es ignorante. Se ha movido a través de todas las experiencias de la vida: la esclavitud, la libertad, un sí impotente, un no feroz, y aun así ha olvidado todo eso.
NO ES IGNORANCIA SINO INOCENCIA... el primer niño era el comienzo de un viaje... la segunda infancia es la terminación del viaje.
Si nos cuesta reconocer ese niño, es que todavía nos falta mucho por caminar, tal vez ...

delivery post-crucifixión dijo...

Felices Pascuas, Juan Manuel. Un abrazo!

R.P.

delivery post-crucifixión dijo...

"Madurez del varón: significa haber reencontrado la serenidad que de niño se tenía al jugar" (F.Nietzsche)

Juan Manuel Bulacio dijo...

Gracias Ricardo y Ema! Un abrazo grande y Felices Pascuas!

Anónimo dijo...

Hoy en un lugar donde nos encontramos varias veces por semana como ser lunes, jueves y viernes seguro nos cruzamos, bueno allí me recomendaron este blog! Gente orgullosa de hacerlo. Esperando con ansias nuevas publicaciones, luego de haber leído medio año en una hora!
Saludos