miércoles, 4 de mayo de 2011

Empezando por casa

Repetir sin pensar, opinar sin saber, criticar por el gusto de hacerlo, hablar por hablar son diferentes formas de ignorancia y soberbia. Peor aún, mentir, inventar, distorsionar evidentemente, disimular, son formas de la deshonestidad. Claro, que de eso todos tenemos un poco, aunque tendamos a verlo en los demás más claramente que en nosotros mismos. Aprender a ser sinceros y desde allí utilizar el juicio crítico e independiente exige valentía. Pero es un primer paso necesario para conocernos, crear vínculos sanos, tomar decisiones y movernos en el mundo. Con un poco de silencio y determinación tal vez no sea tan difícil. Y si lo es, tal vez el esfuerzo valga la pena.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Nuestra sociedad es cruel con los demás. Vive de la crítica y el chisme. Basta ver la TV. Y no creo que eso cambie, tristemente. Saludos. Silvia

delivery post-crucifixión dijo...

No hay que dejarse llevar por la TV, Silvia. Es sólo una opinión más..., pasa que repercute a nivel masivo. Hay gente honesta aún.

Saludos!
R.P.

Anónimo dijo...

Hablando por boca da ganso, sintetiza,todas esas "bellezas" de nuestro acerbo cultural,que ennumerás.
Tal vez algún día, espero no lejano,cambiemos para mejorar y es empezando por casa, como bien decís.
La mentira es madre de estos males, hay que darse cuenta que la verdad es el mejor regalo espiritual,que podemos hacernos.
La verdad os hará libres...y es así,nos aleja de estos hábitos malsanos y frecuentes y es ella que al invitranos a pensar,nos da el poder de luchar contra ese lado oscuro, que todos tenemos.
Nos da la chance de ser mejores y dar a los otros nuestro yo, mejorado.
Ser sincero,honesto trae diicultades,pero muchas más vienen si se distorsia nuestra verdad interior y exterior y si si se es mentiroso, el bollo cada vez se hace más grande.
Somos escalvos de una farsa, cuyo final, siempre va a ir detrimento de nuestra calidad de vida.

AMP

Anónimo dijo...

Nunca está de más aquello de poner el cerebro en funcionamiento antes que la lengua en movimiento... y detrás de esto viene el tan verdadero "uno es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios"
Pero es como un impulso que a veces nos sale sin controlar, es tan facil hablar por hablar... cuantas veces despues nos damos cuanta, tarde, por supuesto..."dije????!!!"

El esfuerzo siempre vale la pena! es salud y cuidar a los que nos rodean.

un beso

Verónica Molina dijo...

Sí, Doc, es verdát, tan verdát... ¡y empezar por casa es de lo más sano! A veces hablamos demasiado porque estamos acostumbrados traficar palabras al por mayor, y "de la boca para afuera" el asunto puede volverse incontrolable. Cuanto más hablamos, más derrapamos, Doc, eso es seguro!

Hoy es lunes. Te prometo que hoy empiezo la dieta de comidas... y de palabras también. ;)

Beso gigante.

Vesper Lind dijo...

Estoy re de acuerdo con AMP, criticar sin mirarse a si mismo no tiene sentido, no enriquece en nada , pero se ha convertido en una practica como refleja, es importante antes de la critica mirarse para dentro y decidir que autoridad tiene uno en el tema para criticar al otro, y nos encontraremos con muchas ... muchas oportunidades en lo que es mas acertado es callarse la boca y tratar de cambiar uno , o ayudar a la victima de turno para la critica y ayudarse a si mismo....
Que trabajito!!!!!!!!!

Quique Figueroa dijo...

En casa, "Media Naranja" es promotora de prácticas ascéticas que pocas veces puedo llevar a cabo (yo).
Una de ellas es la dieta mental, que propone entre otras cosas no criticar, ni despotricar. Si bien, no llego a hacerlo, me beneficio con el ejercicio que otros seres (mas cuerdos) del hogar ejercitan.
Curiosos e interesados, aquí podréis obtener los ingredientes, la cocción queda a cargo vuestro.
El palabrerío, desemboca en la mentira. Que es un bicho de patas cortas.