miércoles, 8 de octubre de 2008

Seguimos con el diálogo (pueden contestar)

En síntesis: la base para el diálogo es la actitud y la empatía. A su vez, el diálogo cuando es fructífero crea o refuerza vínculos. El clima empático surge de compartir experiencias y objetivos comunes, lo cual solo se logra con tiempo. Ya hablamos acerca de lo difícil que parece conseguirlo, sin embargo se trata de una cuestión de prioridades. El tiempo está ahí, para ser utilizado, el tema es cómo distribuirlo. Si los objetivos y prioridades lo justifican valdrá la pena emplearlo para reforzar vínculos y fomentar el diálogo. Requiere algo de esfuerzo aunque resulta agradable, gratificante y por qué no, divertido.

martes, 7 de octubre de 2008

Diálogo

Se habla mucho del diálogo, pero en general poco se dice acerca de las condiciones necesarias para que surja. En un primer recorrido podemos decir que requiere de una actitud abierta, de escucha y respeto hacia el otro, de un interés real hacia él (el diálogo no es sólo decir). En segundo lugar debemos tratar de comprender el punto de vista de la otra persona, desde él mismo (no con nuestros criterios). También debe ser franco, aunque cuidadoso de la sensibilidad del interlocutor. Nos interesa remarcar aquí que para que esta actitud pueda expresarse se necesita de un clima adecuado, el cual se logra con tiempo para compartir experiencias que generen empatía. Desde ella es más fácil y natural que el diálogo surja. Ya hablaremos más de la empatía. Por último, rápidamente debemos mencionar que el diálogo es un hábito y como tal debe ser mantenido en forma periódica para que sea efectivo.
En este mundo hipercomunicado a veces parece que hablamos solos y buscamos permanentemente que nos escuchen. ¿Estamos dispuestos a hacer lo mismo con los demás?

domingo, 5 de octubre de 2008

Diálogo con los jóvenes

Los habituales comentarios acerca de la relación entre padres e hijos parecen abundar en simplificaciones y lugares comunes. Más interesante parece encontrar alguna clave para intentar mejorarla. Es indudable que la brecha generacional crece debido al avance tecnológico, particularmente en el campo de la comunicación. Los adultos suelen criticar y resistirse a estos cambios. Por otro lado existe una sociedad más abierta que facilita el acercamiento entre las distintas generaciones. Los adultos también suelen quejarse de esa apertura confundiéndola con falta de respeto. Lo cierto es que para que una relación sea fructífera debe haber empatía y esta se logra sobre la base de intereses en común y de experiencias compartidas. Es llamativo que los padres tiendan a criticar a sus hijos sin intentar acercarse en los terrenos que ellos dominan. Sus sentencias pueden así ser ignoradas por los jóvenes que a su vez descalifican a los adultos por no ser capaces de entenderlos. En la relación con los hijos, la principal responsabilidad es de los padres. El enojo de poco sirve. Hay que esforzarse en encontrar los caminos para acercarse a ellos. Se insiste en la importancia del diálogo, aunque en general es poco lo que se dice acerca de cómo lograrlo. El diálogo es intercambio, para eso hay que saber escuchar, interesarse en los puntos de vista del otro y dar los propios en un clima empático adecuado. Este debe crearse pacientemente. El diálogo no surge mágicamente en el momento en que a uno se le ocurre. Eso sería empezar con una imposición. Hay que crear las condiciones para lograrlo, en general visitando el territorio que al otro le interesa en el momento en que está dispuesto a ello. Es trabajoso, pero posible y muy fructífero. Mejorar el diálogo con los hijos es crear hábitos de intercambio. Para ello los adultos debemos conocer y no descalificar el mundo de los jóvenes y buscar acercarnos a él sin dejar de ser adultos.

Enfocar la relación con los adolescentes implica paciencia, compromiso, firmeza y, sobre todo, ejemplo. En definitiva, implica comportarnos realmente como adultos.


Palabra favorita

Esperanza, caridad, fe, amor, amistad, familia y tantas otras. Esto sí es para participar. Es fácil y corto. Solo escribir una palabra. Tu favorita. Animate. Beso/abrazo y buen domingo!
Ah, mi voto. Ya lo imaginarán: esperanza.

sábado, 4 de octubre de 2008

Sábado para la esperanza

Y el sábado amaneció límpido, para disfrutar del aire puro, de los afectos, de la amistad. Un día para que renazca el entusiasmo y la esperanza. Pese a todo, gracias a todo...

viernes, 3 de octubre de 2008

Viernes a la noche

Viernes a la noche. Fin de semana. Cambio de ritmo. Desensibilización. Posiblemente algo más de tiempo. Para ser vivido. Para reflexionar. Para conectarse con los propios sentimientos. Con los otros. Para el ocio creativo. Para aprovechar. Para aprender. Para crecer...

miércoles, 1 de octubre de 2008

Participación

Unos días atrás un mensaje invitaba a los lectores a escribir en el blog. Es verdad que en general, en nuestra sociedad miramos bastante, opinamos mucho y participamos poco, lo cual es un problema, sobre todo si se pretende cambiar aquellas cosas que no gustan. No tengo claro cuál es la razón de este fenómeno, pero se observa mucho y en distintos ámbitos. ¿Timidez, poca convicción, escaso compromiso, indiferencia, apatía?
Quique Figueroa, habitual y comprometido lector y generador de propuestas diversas me decía hace un tiempo que las palabras que vertía en su bitácora eran como una botella arrojada al mar, que tal vez alguien alguna vez la recogiera, pero que debía hacerse sin esperar demasiado que eso ocurriera. Otro amigo comprometido, Gabrial Zanotti formó en el facebook un grupo llamado "amigos sin condiciones", haciendo referencia a que es difícil responder a tantas demandas y estímulos a los que estamos expuestos y que la amistad debe estar más allá de eso y no debe esperar nada. Ambos tienen razón. Sin embargo, a veces, no se trata de sobreestímulos (incluso éstos en ocasiones son autogenerados), sino de un hábito social poco comprometido y participativo. No en este humilde blog al que aplico los conceptos de mis amigos, pero en los ámbitos que nos involucran tales como el laboral, académico, recreativo, vincular, creo que sería muy importante que aprendiéramos de a poco a involucrarnos más. No parece tan difícil y los beneficios colectivos serían incalculables.