domingo, 31 de julio de 2011

Solo 2 minutos. Luego una semana.

Si esta noche de domingo a alguien se le ocurre mirar televisión, lo mejor será apenas pasar por los noticieros. Si llegara a quedarse más de unos minutos se encontrará con un triste compendio de nuestro momento social y político: triunfalismos apenas disimulados, discursos inconsistentes y vacíos, palabras gastadas de una pobreza sintomática, repeticiones infinitas de la nada misma, especulaciones arrojadas al viento. Noticias del mundo y de nuestra sociedad que merezcan ser escuchadas: poco y nada. Sugiero apagar el aparato, dejar de tomar la política como un juego con ganadores y perdedores y hacer que nuestro tiempo, el que realmente interesa, valga la pena de ser vivido. Seguramente se podrán encontrar muchas opciones, a gusto del consumidor, para ello. Es una decisión. Y empezar la semana con garra, compromiso y entusiasmo también.

lunes, 25 de julio de 2011

¿Y entonces?

Hay gente egoísta. De hecho, todos lo somos en algún momento y situación. Hay gente generosa, y también todos lo somos en algún grado en algún momento. Sin embargo, creo que en general el individualismo priva. Y la generosidad paga mal. Para colmo, muchas veces se espera algo a cambio, aunque no se reconozca, y cuando esa respuesta no llega, vienen la decepción y la bronca. Esta claro que lo ideal sería dar sin esperar nada. Pero, ¿es esto posible más allá de los enunciados? Con los hijos y pocos afectos más tal vez sea natural el amor incondicional, o casi. ¿Con el resto?
Y si no es posible no esperar algo, ¿habrá que dar igualmente, o aprender a aceptar más la naturaleza falible propia y de los otros?
Interrogantes, tal vez no los mejores, para la mañana de un lunes...

lunes, 18 de julio de 2011

Ritmos biológicos y bienestar a quién le importa?

Los cambios climáticos, y los ritmos de la naturaleza como día/noche, invierno/verano, lunares y otros menos conocidos influyen sobre nuestro cuerpo. Es que también nosotros tenemos ritmos, diarios, mensuales, anuales, períodos de la vida. Se llaman ritmos circadianos y parecen tener una relación importante con los ritmos de la naturaleza. Cuanto más natural sea nuestra vida, en relación a los horarios, la alimentación, el contacto con el aire y el sol, mejor nos sentiremos. Claro que la cultura suele ir contra esos ritmos. Pero, a quién le importa? Queremos sentirnos bien, pero imaginamos que para lograrlo necesitamos cosas/objetos mucho más que naturaleza y vínculos. Por ese lado, el camino es mucho más largo y probablemente inútil. Volver a la naturaleza, a lo simple y a lo esencial es más sensato y al alcance de todos. ¿Por qué nos cuesta tanto entonces?

lunes, 11 de julio de 2011

Calor transitorio y...

...oscilante, como el frío y el ánimo, personal y social.
Un poco de distancia nos permitiría comprender mejor las cosas.
Importa hoy, importa mañana. Por eso, tal vez, con mucho esfuerzo, el calor sirva para encender fuegos más duraderos y trascendentes.

lunes, 4 de julio de 2011

Frío transitorio

Cuando un día viene mal o nos sentimos superados o abrumados, el vértigo mental puede llevarnos a conclusiones erradas y conductas inapropiadas. Es mejor, soportar un poco, tratar de ejercer la autoinfluencia de la que ya hablamos otras veces, para sentirnos mejor con cosas que nos hagan bien y tratar de encarar los temas que nos preocupan de a uno. Como el ánimo va cambiando, seguramente las condiciones para la toma de decisiones cambiarán también y podrán ser más apropiadas.
En definitiva, ante el frío: abrigarse bien, hacer lo que se pueda y recordar que pronto pasará.
PD: y no dejarse impresionar por la "sensación térmica"!

jueves, 30 de junio de 2011

Desmesuras, polaridades, ...

...falsedades y falta de normas deben ser parte importante del descalabro sociocultural creciente en que vivimos. No somos individualmente un poco así también?
Existe al menos la intención de pensar y vivir valores algo más trascendentes?

lunes, 27 de junio de 2011

Soy de River!!!!!

Aprovechando el nuevo tenor que le doy al blog, que me permite expresarme en forma más personal, voy a insistir con el tema del fútbol. En realidad con el tema del club del me hice hincha por mi Abuelo amigo.
Tanto se ha dicho! Tanto relleno vacío, y tantos vacío rellenados!
Soy de ir a la cancha. Porque me gusta jugar y ver fútbol, ver el fenómeno cultural que se forma a su alrededor y sobre todo, por compartir el momento con mis hijos. El domingo, codo a codo con Facu (Feli, e incluso Flopi y Agus, lo sufría desde casa) y con un gran amigo, asistimos al descenso de nuestro querido club. Lo sufrí sin exageraciones y vi el decadente espectáculo que rodeó la caída. En medio de tanto despropósito, comprendí una vez más que el fútbol es como la vida, incomprensible a veces, y lleno de oscilaciones. Y aunque cueste entenderlo, pensé que estábamos frente a una gran oportunidad. De volver a crecer, de renovar las esperanzas, de mostrar dignidad y grandeza. Es que la vida sin contrastes no puede apreciarse ni valorarse. Jugar en la "B", nos hará resignificar lo que es hacerlo en la "A". Y tal vez les sirva también a los observadores inteligentes, no a los burdos felices por el fracaso ajeno, a disfrutar lo que tienen. Sí, creo que el fútbol es una gran metáfora de la vida. Por eso, desde mis entrañas, grito con calma y determinación: Vamos River, Carajo!!