martes, 11 de noviembre de 2008

Fútbol limpio, vida limpia (ll)

Se aplica atodos los deportes y juegos, pero en el fútbol se nota mucho. ¿Es que ganar justifica una falta, una simulación, una queja, una recriminación a un compañero? Discúlpenme mis amigos futboleros, pero creo que no. Tengo algunos partidos jugados y la satisfacción del juego limpio personal, en equipo y con los adversarios no tiene parangón. Recuerdo que mi padre citaba que un uruguayo lloraba desconsoladamente al finalizar un partido ganado porque había recibido la primera tarjeta amarilla de su vida. Hoy, eso sería considerado ridículo. Yo creo que tiene que ver con el sentido del deporte y con su trascendencia. Fútbol limpio, vida limpia.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Sería bueno que la vida fuera más limpia y más honesta. Todos viviríamos mejor. Que siga el blog, muy bueno. Saludos. Andrea

Cokin dijo...

a veces las emociones son encontradas, ayer cuando me enteré que no venía Nadal, me alegré en un primer momento, vamos carajo!! y después.. realmente lo lamenté. Qué distinto va a ser ganarle a España sin Nadal (si le ganamos)... casi vacío diría yo. Hubiera preferido una lucha de titanes, inolvidable, cualquiera sea el resultado. Si ganamos mejor obviamente, pero no sería lo principal.

Quique Figueroa dijo...

Mire Juano, otra vez trae a colación al filósofo que se alegraba al recibir sobres en blanco, como signo que el remitente estaría bien, sin mas que agregar.
Don Lery no estaba errau, los que andamos con las pupilas dilatadas, sin saber donde está el camino, semo nos.
¿Se le ocurriria a Vd. incurrir en una falta ajedrecística?
Jamás.
¿Y en una golfística?
Menos.
Las suspensiones en este caso, pueden ser de hasta 99 años.

Pero esto suena "demodé".
Por eso luchemos por la vida y por un deporte en serio, fraterno, solícito, alegre y (por-qué no?) divertido.

Ipse dixit, Quique F.