¿Qué medios de comunicación queremos?
Si éstos estuvieran ligados al bien común, el beneficio sería incalculable. Sabemos, sin embargo, que solo en raras ocasiones es así. Lamentablemente parecen más destinados a obtener poder y beneficios económicos. Aunque para ello falseen la verdad o la recorten arbitrariamente tratándose de noticias, o si se trata de entretenimientos sean tan a menudo vulgares y empobrecedores.
Triste papel tenemos si somos receptores pasivos de ello, meros números al servicio de intereses mediocres.
A la vez, surge el dilema, ¿es posible crear medios y contenidos inteligentes, sanos y divertidos que nos enriquezcan como individuos y como sociedad? ¿Cómo hacerlo, cuando el poder dominante tiende a su autoperpetuación y los medios económicos son escasos o nulos?
En primer lugar debemos ser activos en la búsqueda y selección de nuestras fuentes y de los medios de comunicación que elegimos.
En segundo deberíamos difundir aquellos esfuerzos tendientes al desarrollo del juicio crítico y de los valores que elevan la condición humana.
En tercer lugar, podríamos intentar desarrollar o apoyar los medios que nos gustaría tener.
Podemos ser pasivos receptores de los intereses ajenos, podemos ser amargos críticos de lo que se nos da o podemos buscar alternativas en la medida de nuestras posibilidades, que siempre existen.
¿Qué elegimos?
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Hace 11 horas