sábado, 17 de octubre de 2009

Delivery, Rilke, alegría y felicidad...

Una vez más cedo mi comentario, citando uno que considero muy valioso. En este caso el de deliverypostcrucifixion.blogspot.com de Ricardo, que cada tanto nos hornra con su visita. En su último posteo cita a
Otto Bollnow en la interesante distinción que realiza Rilke entre la alegría y la felicidad. Deberán leerlo en su sitio original, pero les transcribo mi comentario:

"Cómo tantas cosas, la alegría es en alguna medida algo "dado", pero las creencias que dan significado a las cosas influyen fuertemente en ella, y las creencias pueden modificarse. Por eso creo que con un poco de esfuerzo la alegría puede autogenerarse. También hay estímulos que la favorecen y otros que no , elegirlos adecuadamente y acercarnos a quienes la "contagian" también ayuda.
Vivir con alegría requiere valentía ya que, increíblemente, suele tentar más la autojustificación o autoengaño basados en la queja, la tragedia de la vida, el entorno, etc. ("Cómo querés que esté, si...").
Finalmente, creo que la felicidad solo puede alcanzarse en breves momentos, al menos en este mundo, aunque la apuesta por la autenticidad, la alegría y la esperanza nos acerca a ella. JMB"

4 comentarios:

Maga h dijo...

Valioso traer a Deli con su cita, le dejé mi opinión.
Aquí la releo a modo de ejercitación para la alegria.

Un abrazo

MAGAH

Rocío dijo...

Una vez leí un cuento que decía algo así:

...Un caminante solitario encuentra un pueblo que parece estar vacío, su curiosidad es tan grande que decide hacer un alto en el camino y adentrarse hacia lo desconocido. Luego de algunos minutos de recorrerlo, encuentra un cementerio, y como es su costumbre, decide cruzar el portón.
Leyendo las incripciones de las lápidas e imaginando historias, se da cuenta que todas las tumbas tenían una inscripción con años, días, minutos y segundos. A pesar de lo extraño de dicha presición, observa que todas las personas fallecidas, son niños o adolescentes. Asombrado piensa: "que horrible epidemia habrá azotado a este pequeño pueblo, que han tenido que hacer un cementerio solo para ellos". Se cuestiona y sigue mirando, pero ya más nostálgico y angustiado.
De repente, detrás de él, aparece un hombre de aspecto muy mayor. Se miran cada uno sumergido en su propio asombro y fracciones de segundos después, se presentan.
Sin ser infiel a su propia curiosidad, no puede más que preguntar por qué tantos niños habían muerto en ese pueblo o que desgracia tan grande había ocurrido. Entonces, el buen hombre le contesta: "Lo que sucede es que aquí, en este pueblo, existe una vieja costumbre, y es que cada vez que un niño nace, los padres, o quienes lo cuidan, están obligados a regalarle una libretita con muchas hojas en blanco, que se cuelga al cuello. En esa libretita, a lo largo de toda la vida, las personas van anotando cada momento que los hace feliz, exactamente con días, horas, minutos o segundo. Cuando esa persona fallece, ya no se recuerda su edad ni el tiempo que vivió, sino solo aquellos momentos en que fue feliz. Y así, solo tenemos que contar, sumar y anotar allí el resutado.

Este cuento, de alguna manera siempre me quedó en la mente, porque creo que refleja una realidad que nos toca a todos. Seguramente cada uno de nosotros ha tenido momentos increíbles en sus vidas y momentos no tan agradables, ni dignos de ser sumados en la libretita. Pero lo bueno es que esto no es rígido y uno puede buscarlo o incluso generarlo, con buenos amigos, con gente que te quiere, con la familia, etc. Quizás en algunos momentos es más difícil, pero me perece que la idea sería intentar correr, al menos un poco y en la medida en que se pueda, el foco de atención hacia lo más positivo que se tenga en la vida de cada uno.

Anónimo dijo...

Leí también, el mismo cuento que relata Rocío y nunca lo olvidé.
Sólo sí, a cada día le buscamos la vuelta y damos valor a lo de en verdad, lo tiene, si somos capaces de dejar de lado lo negativo, quizás, en nuetra lápida, se note que llegamos a viejos!

AMP

delivery post-crucifixión dijo...

Gracias Juán Manuel por mencionar mi posteo. A mí Rilke me parece cada vez más fascinante. Y el texto de Otto Bolnow es muy bueno ya que te da una interpretación muy vasta de su obra. También recomiendo el texto de Delfor Mandrioini: "Rilke y la búsqueda de fundamento".
Ambos textos son muy valiosos para introducirse en la profunda poesía de este genial autor.

Un abrazo
R.P.